Hay una pequeña muerte en el orificio de mi dedo anular
un instante vacío de 36 primos
unas mesas infinitas
con espinas en los pies
la felicidad simple
la memoria conformista
corandome de adelfas la cabeza
cielo de eucaliptos
la tormenta de gritos brutos
de arrugas sonrientes
cuervos, miles de ellos
el terror de las luces malas
Así fue la primera vez q vi mi alma ,
de arrugas sonrientes
cuervos, miles de ellos
el terror de las luces malas
Así fue la primera vez q vi mi alma ,
a través de mi cara llena de cicatrices
La inmensa iguana y
en un espejo manchado
de una lluvia de verano
Nunca fui buen auriga del miedo
entonces cuando el carrusel se desbocó
yo decidí cubrir mi rostro de hojas y suicidarme
La inmensa iguana y
sus 3 dias quieta en un mismo lugar
la terrible perdición entre maizales
las noches apoderándose de las velas
eso es lo que hay, eso es lo que queda
muerte, olvido en el orificio de mi dedo anular
la terrible perdición entre maizales
las noches apoderándose de las velas
eso es lo que hay, eso es lo que queda
muerte, olvido en el orificio de mi dedo anular
(La señora de la foto es mi bisabuela Delia, dueña de Rumihuasi, todo lo escrito son recuerdos de ese lugar y el campo de mi abuelo Humberto)


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