
Es día de la banalidad
por eso meté tus dedos por la garganta hasta tocarte la campallina
es la hora en que algunos rezan
y yo dispongo revelar la profecía vomitando el vacío
la pieza pequeña que perdí en lo agrio
me dijo que volvía a regocijarme en el dulce y viejo desvarío
entonces, quizás, no estaba tan bien como creía....


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